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Los schnauzer miniatura son conocidos por su personalidad amistosa y un travieso sentido del humor. También son inteligentes y enérgicos. Són leales y protectores para con sus dueños.
El Schnauzer miniatura es un excelente protector de su hogar. A menudo, lo protege de cualquier extraño hasta que sus dueños lo reciben. Además, es muy bueno con los niños pues reconoce que necesitan jugar. La raza también es fácil de entrenar. Son perros que aprenden ordenes rápidamente y son muy interactivos con su familia.
Los Schnauzer miniatura son muy particulares en su apariencia. Compactos y musculosos, presentan una complexión cuadrada (su anchura y longitud miden casi lo mismo). Tienen barba larga, cejas pobladas y pelo largo en los pies. Las orejas y la cola, comúnmente, se les corta.
Su escaso pelaje, que les da una apariencia de perro hogareño, tiene que ser cortado cada tres meses puesto que no lo mudan. Por eso, hay quienes recomiendan esta raza para las personas asmáticas y las que sufren de alguna alergia respiratoria.
La AKC sólo reconoce tres colores: el negro, el sal y pimienta y el negro y plata.
Se conocen también dos colores no oficiales: el blanco sólido y el café, aunque son raros. Sin embargo, la FCI (Federation Cynologique Internationale), con 83 países miembros, reconoce la variedad de color blanco como parte del estándar de la raza.
Su altura es 12 a 15 pulgadas (30.5 a 38 centímetros) en cruz y pesan generalmente 10 a 15 libras (4.5 a 7 kilogramos).

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